Tu equipo pide la moto desde el teléfono, ve el precio antes de confirmar y sigue cada envío en el mapa. Tú cargas el saldo una vez y controlas todo el gasto desde un solo lado, con una tarifa por kilómetro más baja que la pública.
Estamos abriendo los primeros convenios. Escríbenos ahora y te avisamos apenas puedas activar el de tu empresa. Mientras tanto, tu equipo ya puede pedir envíos con la app de Speedboy y la tarifa pública.
La empresa carga su saldo con tarjeta, desde la misma aplicación. La recarga mínima es de $100.000 y queda disponible al instante.
Te entregamos la app de Speedboy con el logo de tu empresa, más un link y un código QR para repartirla entre tu gente. Se instala en el teléfono como cualquier aplicación.
Cada persona pone retiro y entrega, ve el precio en pantalla y pide. El valor se descuenta del saldo de la empresa, sin que nadie tenga que pagar de su bolsillo.
Ves la moto en el mapa desde que retira hasta que entrega, con el registro de quién recibió cada envío.
Quien tenga la aplicación de tu empresa pide directo, sin pedirle permiso a nadie. Sirve cuando el equipo es de confianza y necesitas rapidez.
Cada envío que use el saldo de la empresa te llega a ti para aprobarlo. Nadie gasta la plata de la empresa sin tu visto bueno.
Si el saldo se acaba, tu gente sigue pidiendo con el precio del convenio y paga con tarjeta o en efectivo al motorista. Ahí no se te pregunta nada, porque no es plata de la empresa.
Pedir un servicio de motoboy por teléfono significa esperar la cotización, anotar el precio en un papel y no saber dónde va tu encargo hasta que alguien avisa. Con Speedboy todo eso está en la aplicación, a la vista de quien pide y de quien paga.
El convenio baja el valor por kilómetro respecto de la tarifa pública, mientras el convenio esté vigente.
$100.000 por recarga, siempre. Se paga con tarjeta en la aplicación y el saldo queda disponible de inmediato.
No. El saldo del convenio se usa únicamente en envíos de Speedboy: no se devuelve ni se transfiere.
El convenio se mantiene vigente hasta 90 días después de tu última recarga. Si en ese plazo todavía te queda saldo disponible, sigue vigente igual. Vencido el plazo, la aplicación te sigue funcionando con la tarifa pública, y vuelve la tarifa del convenio apenas recargues.
Ese envío se paga completo con tarjeta o en efectivo, manteniendo el precio del convenio, y el saldo que quedaba se conserva para el siguiente.
Con las que quieras. Tú repartes el link o el código QR entre tu equipo, y decides si piden directo o si cada envío pasa por tu autorización.
Sí. La aplicación lleva el logo de Speedboy y el de tu empresa. Es opcional: si prefieres, queda solo con el nuestro.
Cuéntanos cuántos envíos hace tu empresa al mes y te dejamos la aplicación andando.